IMDEA Energía trabaja en un nuevo método para agilizar la eliminación de microplásticos en el agua
Un sistema que combina oxidación electroquímica y microfiltración podría mejorar la eliminación de partículas plásticas microscópicas presentes en el agua.
La contaminación por micro y nanoplásticos es uno de los retos ambientales emergentes más preocupantes para los ecosistemas y la salud humana. Diversos organismos oficiales internacionales y europeos (ONU, Comisión Europea, EEA, ECHA, WHO, FAO) han publicado evaluaciones sobre su incidencia ambiental y potencial impacto en salud humana. Así, la Agencia Europea de Sustancias Químicas (ECHA, 2021) calculó que 176.000 toneladas de microplásticos generados de forma no intencionada se liberan anualmente en las aguas superficiales europeas como consecuencia de la abrasión y el desgaste de productos plásticos. Además, otras 42.000 toneladas de microplásticos añadidos deliberadamente a productos se liberan al medio ambiente cada año.
Un nuevo estudio científico en el que participan las unidades de Procesos Electroquímicos y Procesos Fotoactivados de IMDEA Energía en colaboración con la universidad Rey Juan Carlos (URJC) bajo el proyecto europeo HYSOLCHEM (Fet-Open) propone una tecnología innovadora capaz de eliminar eficazmente partículas microscópicas de polietileno —uno de los plásticos más utilizados— presentes en el agua.
La investigación explora, por primera vez, la combinación de oxidación anódica electroquímica con microfiltración mediante membranas para eliminar micro y nanoplásticos en sistemas acuáticos.
Los micro y nanoplásticos son fragmentos diminutos procedentes de la degradación de productos plásticos. Debido a su tamaño extremadamente pequeño, pueden atravesar muchos sistemas convencionales de tratamiento de agua y acumularse en ecosistemas acuáticos, organismos y cadenas alimentarias. Diversos estudios han detectado estas partículas en océanos, ríos e incluso en tejidos humanos.
Un problema invisible pero creciente
En el método propuesto, la oxidación anódica genera especies altamente reactivas capaces de degradar o modificar las partículas plásticas, facilitando así su posterior eliminación mediante filtración. La integración con microfiltración por membrana permite retener las partículas transformadas, aumentando la eficiencia global del proceso. Este enfoque combinado busca superar las limitaciones de tecnologías tradicionales de tratamiento de aguas, que a menudo tienen dificultades para capturar las partículas de tamaño nanométrico.
Según los investigadores, el desarrollo de procesos electroquímicos integrados podría facilitar sistemas de tratamiento de agua más eficaces y escalables, capaces de afrontar uno de los contaminantes emergentes más difíciles de eliminar.
La combinación de oxidación electroquímica y filtración de membranas abre de esta forma nuevas perspectivas para el diseño de tecnologías avanzadas de depuración. Si se optimiza a escala piloto e industrial, este enfoque podría contribuir a mejorar la calidad del agua potable y reducir el impacto ambiental de los microplásticos.

