Un equipo de investigadores de la Unidad de Procesos Termoquímicos del Instituto IMDEA Energía y la Universidad Rey Juan Carlos ha desarrollado un nuevo tipo de catalizador capaz de mejorar la producción de precursores para combustibles sostenibles de aviación (SAF) a partir de biomasa. El estudio, publicado en la revista científica Fuel, propone una vía más eficiente y reutilizable para avanzar hacia una aviación con menor huella de carbono.

La clave del avance reside en el uso de la zeolita ZSM-5 con una estructura dendrítica, un tipo de material cuya estructura facilita el acceso de moléculas grandes a los centros activos del catalizador, superando una de las principales limitaciones de las zeolitas convencionales. Los investigadores han modificado estas zeolitas incorporando óxido de titanio (TiO₂), lo que permitió ajustar de forma precisa la acidez del material, imprescindible para que la reacción química avance de manera eficiente.

Otro aspecto clave del estudio es la estabilidad del catalizador. Tras varios ciclos de reacción, el material puede regenerarse fácilmente. Según los autores, esta tecnología podría integrarse en procesos más amplios que incluyan etapas posteriores de hidrogenación o hidrodesoxigenación, acercando la producción de SAF a un esquema industrial viable y alineado con los objetivos europeos de neutralidad climática para el año 2050.

El sector de la aviación es responsable de aproximadamente el 2,5 % de las emisiones globales de CO₂ y se espera que la demanda de vuelos continúe creciendo. En este contexto, el desarrollo de combustibles sostenibles de aviación a partir de biomasa es una de las estrategias más prometedoras para reducir el impacto ambiental del transporte aéreo.

El trabajo de IMDEA Energía demuestra que el diseño avanzado de catalizadores puede jugar un papel clave en la transición energética, ofreciendo soluciones químicas eficientes, reutilizables y basadas en recursos renovables.